campaña electoral

Candidatos sin contenido

Posted on Actualizado enn

Como a mí me da por cosas extrañas, esta semana me ha dado por los nuevos candidatos a las próximas elecciones municipales y autonómicas. Ya ven, qué cosas. Y digo por los nuevos, sí, con intención

Evidentemente el que sea sólo por ellos ha sido por curiosidad y por ver, comprobar realmente, que de nuevos no tienen nada, y mensaje menos aún; lo que refuerza mi postura de que ni son nuevos, ni tienen más mensaje que unos eslóganes sin contenido, de hecho, que ellos mismos no son más que un estupendo envoltorio.

Vamos a dejar el tema de la regeneración para otro día (el ¡palabro!, qué manía con el palabro), e incluso sus propuestas o falta de ellas -menudo año electoral!-, para centrarnos en ellos. Y desde mi punto de vista ¿qué son?, la nada. Porque no hay nada. Sí, así de tajante.

Si nos vamos a los 3 partidos, o 2 y uno en disolución, que pueden pescar en río revuelto, vemos que no son más que estructuras creadas a mayor gloria del líder. Los 3 exactamente iguales. Y sí, ya sé que no es igual un partido que quiere quitarnos la libertad y sumirnos a todos en la pobreza absoluta a la que conduce cualquier totalitarismo, que otros que sólo pretenden tomar poder con mensajes que suenan bien y que, a priori, todos podríamos apoyar. Pero a poco que rascas, ¿qué hay tras ellos? Nada.

Son tres partidos exactamente iguales que se ven en una coyuntura similar cuando no es el líder el que tiene que enfrentarse al electorado. Porque que el líder vende, lo tenemos claro, alguno de ellos no tenemos claro por qué, pero vende. El marketing es bueno, hay que reconocerlo, han conseguido incluso que los suyos olviden que votan lo mismo que rechazan. Han conseguido el candidato con continente sin contenido, perdonavidas todos eso sí

¿y qué hacemos cuando se acercan citas electorales en las que necesitamos replicar el modelo pero para los que no podemos clonar al líder -ya quisieran, ¡agradezcamos a la Ciencia que aún no sea posible!-, pues buscar cosas similares, es decir, continentes sin contenido. El mismo no-mensaje, alguno en un envoltorio incluso exquisito, pero sin nada que contar, y los que tienen algo que contar, mal contado. Porque, cuando uno crea un partido para su mayor gloria, tener programa es complicado cuando el único programa es que te tienen que votar a ti porque eres lo mejor que ha pasado por sus vidas.

Y entonces nos podemos poner con futuribles, palabras bonitas y vacías y propuestas absolutamente irrealizables,  porque no es lo mismo proponer que gobernar. Proponer es facilísimo, pero la dificultad de gobernar es que esas propuestas hay que concretarlas, y por concretarlas hay que decir cómo vamos a hacerla, cómo vamos a pagarlas, cómo vamos a gestionarlas y de dónde vamos a sacar para hacer todo eso. Y ahí fallamos, porque no explicamos, porque no sabemos, porque no lo han pensado, porque ya lo verán… Efectivamente, así es facilísimo decir que yo voy a universalizar X, a crear 20.000 o 30.000 plazas de Y o a dar 80.000 de Z, total, qué más da, el papel lo aguanta todo. Y pueden criticar sin proponer, como muchos llevan haciendo ya un tiempo, ¡bendita regeneración! ¡el palabro! al final se los llevará a ellos también por delante, y no sólo por cuitas internas, sino porque es fácil decir, pero hacer… ¡ay! y dónde hacemos, ¡ay!. Y esto va por todos

Siempre he mantenido que lo hacen no sólo por falta de trabajo (en unos casos más que en otros) sino porque saben que no van a gobernar, y cuando no voy a hacer nada me puedo permitir ir de perdonavidas y dejar claro lo mal que lo hacen todos y lo bien que lo haría yo si llegara, quiero verlo. No sé si lo veré.

Que es necesario cambiar cosas, infinitas. Ahora, me atrevo a afirmar rotundamente que eso ni se va ni se puede hacer con caras bonitas y candidatos sin contenido. Otra cosa es que el mensaje se compre. No escapa a nadie que la falta de autocrítica imperante lleva a que la mayoría, esa mayoría en ocasiones tiránica, compra sin cuestionar qué compra. Y así nos va.

P.S. Queda mucha campaña, volveremos y concretaremos a qué nos referimos. ¡Lo que me estoy divirtiendo!, lo confieso. ¿Si es que somos muy raros por aquí!

Anuncios

Merecemos “aire fresco, sano y honesto”.

Posted on Actualizado enn

No tengo palabras. Lo reconozco, a veces las memeces progres me dejan sin palabras, y esto del “aire fresco, sano y honesto” es de ésas. Esto, por no hablar del resto del vídeo, que dejo para vuestro disfrute. Coged “aire fresco, sano y honesto”,  eso sí, porque es droga dura

La idea no es nueva, recordemos los famosos “artistas” de la Zeja; y el mensaje tampoco. La descarada y burda manipulación es para lo único para lo que sirven. Para eso, y para buscar el alarmismo, el revanchismo, el levantamiento y la algarada callejera. El frentepopulismo.

Su visión de la sociedad es “viviendas sin calefacción, (…) escuelas afectadas por los recortes, (…)sanidad maltratada, (…)la escena diaria de tantas personas trabajando cada vez más por menos, frente a un tejido cultural ninguneado” por la terrible acción de “los gestores de los recortes, los creadores de horizontes de precariedad y hormigón”. Ya sabéis, estos son esos señores malos malísimos que se levantan cada mañana pensando cómo fastidiar al españolito.

Lo que no nos cuentan es su gran idea de paraíso socialista al que nos quieren llevar gracias a sus grandiosas ideas de colectivización.

P.S. El manifiesto aquí, y la lista de firmantes aquí. Por supuesto, si consumía algo de alguno de los de la lista, desde hoy dejo de hacerlo. No pretendáis insultarme, y además vivir a mi costa y que encima pague o consuma vuestro producto.

El presupuesto expansivo (sic). Empobrecernos por gobernar

Posted on Actualizado enn

Que íbamos a tardar poco en entrar en campaña no le extraña a nadie, bueno, a alguien sí, quizás, bueno, que me lío. Que muchos lo harán sin principios, sin rumbo y con más demagogia que propuestas, quizás tampoco. Y si a alguien aún sí, bajad del guindo que esto promete.

No voy a entrar aún en la falta de propuestas y el exceso de buenismo de mercadillo, habrá tiempo. Pero sí en cómo hemos aceptado eso como lo único que importa. Esto ya no va de gobernar, no, va de decirle a la gente lo que no quiere oír; no va de adoptar propuestas que puedan ser impopulares. No, no va de eso, o no para todos. Esto va de ganar, sólo importa ganar.

Francamente, no me preocupa tanto eso como que queramos ganar a costa (nuevamente) del empobrecimiento general. Si algo nos ha debido enseñar la crisis, y no sólo la crisis, de hecho los últimos 70 años de historia de España y Europa, es que la expansión del gasto público no lleva a nada más que a la quiebra. El gasto público intensivo, empobrece.

Ya sé que lo que vende más es decirle a los españolitos que les pagamos la casa, les damos un sueldo al mes -lo llamemos como lo llamemos- porque sí, y les garantizamos un trabajo, una pensión y cualquier cosa que nos pidan aunque tengamos que endeudar a generaciones para ello. Pero no es sensato.

Como ciudadanos, dejar nuestra propia supervivencia a papá Estado es un suicidio. Pero nosotros en cambio lo aceptamos. Aceptamos, ya como normal, que decidan por nosotros, porque elegir es complicado. Preferimos que sea otro el que elija por nosotros, porque es más cómodo, nos quita el problema de hacerlo . Bueno, lo preferís, porque yo no me incluyo, estoy entre los que intentamos resistirnos como podemos, cada vez con menor éxito, porque el intervencionismo lo invade todo, queremos, queréis, ayudas para todo, que elijan por vosotros, que os digan qué o con quién estar, qué pensar, qué sentir, qué creer.

¿y por qué esto? realmente da igual, podría ser porque sí, pero en realidad es porque esta mañana escuchaba una cuña de radio del Gobierno de Extremadura* en la que éste resaltaba como éxitos el presupuesto expansivo, el aumento del gasto público y la “sostenibilidiad” del Estado del Bienestar… bueno, esto da igual, lo que importa es que lo que sea sea sostenible, aunque no lo sea, como el mismísimo (y mal entendido) Estado del bienestar.

Who is John Galt? 

————————

*Lamento no enlazarla, no he dado con ella. Si alguien la consigue, que me la envíe por favor.